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El equipo directivo debe creer en el cambio

Por , 19 de Octubre , 2014 a las 7 pm

“Entrevista al Director de la Sociedad Educacional San Isidoro (Parte II)”

En esta segunda parte,  Alejandro nos cuenta de la clave del éxito en la instauración del modelo de gestión. 

Alejandro, ¿Cuáles fueron las claves del éxito del modelo?

Las claves fueron: primero, una vez tomada la decisión, no flaquear en cuanto a la decisión tomada. Para que resultara tomamos la decisión de hacerlo muy lento, de la noche a la mañana uno no puede cambiarlo todo porque si no se producen consecuencias que son mucho más malas que el punto de partida, o sea uno involuciona en vez de evolucionar. Si bien queríamos tener un modelo instalado rápido, entendíamos que la instalación del modelo, el nutrirlo, el poblarlo, el que la gente lo creyera era un tema de años así que insistimos en el proceso.

Dado que son instituciones y colegios tan antiguos con gente que lleva una vida trabajando y nosotros tenemos una forma de gestionar que es cercana a cada colegio, tomamos la decisión de, no cambiar a la gente, sino que dar muchas oportunidades para que pudieran adaptarse con convicción. Aunque es más fácil traer una persona recién salida que venga de cero, a tratar de cambiar una persona y un hábito, nosotros creemos que le debemos  lealtad a esas personas, también es relevante el hecho de que esa persona tiene el contacto durante muchos años con los apoderados antiguos, con los exalumnos. Esas personas tienen llegada a un mundo que tal vez una persona nueva que sea más técnico no la tendría, y eso debe ser tenido en cuenta.  Aun así, hay que tener en cuenta que, con una persona que se declara como el enemigo del proyecto hay que hacer el cambio; pero creo que hay que hacer el intento que continúe con nosotros, esa es nuestra forma de gestionar.

Creemos que si los colegios han crecido ha sido precisamente por eso, porque desde que hemos partido hasta ahora con un sentir de que están todos muy involucrados en el colegio, todos sienten que este es su colegio y eso te diría que si uno compara tal vez con lo que pasa hoy día con el sector municipal, que yo creo que eso no está, y creemos que la principal diferencia entre ambos mundos tal vez es esa: el sentido de pertenencia; no sólo del sostenedor sino de las personas que se sienten que trabajan ahí, unos más otros menos pero uno tiene que tener un núcleo fuerte y duro que se sienta que este es efectivamente su proyecto.

Para que esto resulte lo más difícil es convencer a la gente, convencer a los equipos directivos de que esto no es un capricho del sostenedor, sino que es algo que les sirve. Algunos dicen “a mí que me importa trabajar en una red o en un colegio solo”, hay que tratar de transmitirle a esa persona lo que está ganando y que se sienta parte de los logros de esa institución. Esto no se trata de hacerlos que firmen que están convencidos, es que lo crean. Y eso es el centro, nunca hay que dejar de trabajarlo. Si ese equipo está cohesionado ese colegio va a avanzar mucho más rápido y va a lograr el cambio, por ende ese equipo tiene que irradiar a su colegio para que el colegio esté convencido.

Luego uno debe avanzar en tener reuniones, una vez al mes con los profesores jefes o con los asistentes de la educación, con el mayor número de asistentes, porque al avanzar en esto pasa por el grado de cercanía que la gente va teniendo y la comprensión de lo que uno está haciendo. Esto no es vertical, esto es horizontal.

Y la última pregunta. La relación entre los colegios y el seguimiento de los procesos anuales. ¿Cómo ha cambiado esta relación en el tiempo?, desde como se hacía antes a como se hace hoy día.

Antes de empezar con esto, todo era muy de anécdotas, “mira fíjate que tenemos niños no sé qué, vino la visita y me dijo no sé cuánto” entonces se hablaban de cosas coloquiales pero poco enfocadas.

Después empezamos a tener reuniones pero el problema era que eran muy amplias, demasiadas cosas y nos perdíamos, a los primeros temas le dedicábamos mucho tiempo, y a los del final de la lista nada.

Luego traían ellos su propia presentación con base a lo que había que hacer, el colegio lo agarraba, lo desarmaba y lo presentaba de otra forma y ahí se generaba un problema porque me llevaban a cambiar el lenguaje de cada colegio, entonces tenía que empezar a entender que lo había ocupado de una manera distinta.

Ahora en la corporación tenemos varias personas que están a cargo de ir viendo cómo se está instalando el proceso en cada colegio. En esta etapa le pedimos a esta persona que fuese a esa reunión. Así hay alguien externo cuándo se rinden cuentas de los procesos que se han monitoreado.

Entonces la primera etapa: la anécdota; la segunda etapa: con el modelo propio del colegio; tercera etapa: el modelo de ellos; cuarta etapa: el modelo nuestro pero además con una persona que haga de contraparte nuestra en la reunión. Y en eso estamos. Y eso creo que es bueno. Te diría, otra más, como otra receta más, antes de la reunión, este consultor nos dice “aquí hay que fijarse en esto, esto y en esto otro” más allá digamos de lo formal, y también  es importante porque permite fijarse en aquellas cosas que no están resueltas.

¿Por dónde habría que partir para echar a andar todo lo conversado?

El esperar tener todo listo, todo terminado para echarlo andar no se puede, es imposible. No serás tan irresponsable de salir con cualquier cosa, hay que saber primero lo que se quiere hacer, pero no se puede esperar a tener todo acabado, todo finiquitado para partir, ese es el gran resumen.

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